(1 – 2 años)
El rey del drama y la rebeldía. A menudo “contesta” con aullidos cuando se le da una orden. Tiene una energía inagotable y su instinto de exploración lo lleva a querer investigar cada rincón del vecindario.








(1 – 2 años)
El rey del drama y la rebeldía. A menudo “contesta” con aullidos cuando se le da una orden. Tiene una energía inagotable y su instinto de exploración lo lleva a querer investigar cada rincón del vecindario.







